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Kampot, tranquilidad al sur de Camboya


ETAPA 4 y 5

  • Distancia  Siem Reap – Phnom Penh – Kampot: 449km.
  • Duración del viaje: 10 horas 40 minutos. 2 horas parado por tormentas y tráfico antes de Phnom Penh. Noche en Phnom Penh.
  • Estado de la carretera: Carretera en muy buen estado salvo algún tramo polvoriento.
  • Tráfico: Horrible a la entrada y salida de Phnom Penh.
  • Clima: Tormentas dirección a Phnom Penh, llegué empadado. Nublado de Phnom Penh a Kampot.

 

Mientras decía adiós a los Templos de Angkor, pensaba en lo que me esperaba ahora. Un largo camino en moto desde Siem Reap hasta mi próximo destino, Kampot. Aunque mi intención inicial era hacer el viaje en el mismo día, las tormentas que me encontré por el camino me obligaron a quedarme en la capital, totalmente empapado y sin un hotel donde alojarme. Así que no me quedó más remedio que pasar la noche de nuevo en Phnom Penh para descansar, secar la ropa y darme una ducha caliente.

Por suerte, tenía marcado algún hostel en mi GPS así que para no perder demasiado tiempo, puse rumbo al Panorama Mekong Hostel, situado junto al río a pocos metros del Palacio Real.

Sin embargo, cuando algo va mal, siempre puede ir peor. Y este era el caso idóneo, el hostel estaba completo. Así que para no perder más tiempo e impedir que el frio se me metiera hasta los huesos, opté por irme al hotel de al lado, el Precious House Guesthouse, donde tuve que pagar 15$ la noche, un precio más elevado pero que en ese momento, ¡pagué encantado!

Ya por la mañana, de nuevo me subí a la moto para continuar el viaje hacia Kampot, capital de la provincia con el mismo nombre. Se sitúa al sur de Camboya, y su centro histórico se caracteriza por su arquitectura colonial francesa del S.XIX.

No me resultó difícil encontrar el alojamiento que había reservado esa misma mañana para las dos próximas noches, el Monkey Republic. Un hostel con un gran ambiente mochilero, con habitaciones compartidas de hasta 16 camas, limpio, y con un restaurante donde poder comer algo y tomar unas cervecitas.

Kampot es un pueblo pequeño y muy tranquilo, casi sin gente por sus calles, lo cual se agradece sobre todo después visitar anteriormente ciudades como Siem Reap o Phnom Penh. A pesar de haber turistas, no se concentran en masa al ser un lugar no tan conocido como estos últimos.

Desde el centro de la ciudad, dos rotondas distribuyen las pocas calles que la forman, junto a otras más pequeñas que se dirigen perpendicularmente hacia la calle que discurre junto al río Preaek Tuek Chhu. Aquí es donde se concentran la mayoría de bares y restaurantes de todo tipo, y donde podrás disfrutar de un agradable paseo al atardecer a orillas del río.

 

Kampot

 

Y hablando de restaurantes, si eres de los que te gusta probar platos típicos allí donde vas, esta región es muy famosa por la pimienta que allí mismo se cultiva, elaborando con ellas varios platos típicos. Carnes, pescados o mariscos son solo algunos ejemplos de esta especialidad que está para chuparse los dedos.

Pero la tranquilidad que se respira es esta pequeña ciudad no está reñida con el entretenimiento. Kampot es el campamento base para descubrir el Parque Nacional Bokor, conocido entre otras cosas por la estación de montaña que los franceses construyeron allá por los años 20 y abandonada en dos ocasiones, por los franceses durante la primera guerra de indochina a finales de los años 40 y durante el periodo de los jemeres rojos, quienes ocuparon este área.

 

Parque Nacional de Bokor

Leí varios blogs desaconsejando visitar el Bokor por libre alquilando una moto, así que opté por ir a lo seguro y contratar un tour a la mañana siguiente, visitando el Palacio Negro, el templo Wat Sampeau Moi Roi, la iglesia católica, el antiguo casino y la cascada de Popokvil. La excusión me costó 13$ e incluía un crucero en barco al atardecer por el río.

Después de realizar la excursión con una empresa, no me pareció tan desaconsejable la visita en moto por libre. Al parecer, han construido una carretera que mejora el acceso al parque, así que la moto es una buena opción hoy en día. Siempre soy más partidario de hacer las visitas por libre, aunque en esta ocasión, he de decir que el tour estuvo genial.

En cualquier agencia de la ciudad puedes contratarlos al mismo precio y con el mismo recorrido. El tour comienza a las 8:30h y pasan a recoger a los visitantes por los hoteles.

 

Palacio Negro

La primera parada la realizamos en el Palacio Negro, antigua residencia de verano de los reyes de Camboya allá por los años 70. Fue construida para el Rey Sihanouk y aunque hoy en día se encuentra abandonada, aún se pueden apreciar las diferentes partes de la casa.

En los exteriores de la casa se sitúa un mirador en lo que antiguamente parecía ser una terraza, desde donde podrás disfrutar de unas bonitas vistas.

 

Kampot

 

Wat Sampeau

En lo alto del Parque Nacional de Bokor se encuentra esta bonita y mística pagoda budista conocida como el templo de los cinco botes, debido a las 5 rocas que lo rodean y que dibujan esta forma. Lo mejor desde allí arriba, si tienes suerte y no te encuentras un banco de niebla que te lo impida, son las vistas a la selva y a la costa.

 

Kampot

Kampot

La iglesia católica

La influencia colonial francesa también se deja ver en lo alto de la montaña con la construcción de esta iglesia. En este punto, el guía nos reunió para contarnos la historia de este lugar, y del resto de construcciones que se reparten por lo alto de esta montaña.

Los jemeres rojos se hicieron con toda la estación de montaña incluida la iglesia hasta la llegada de ejército vietnamita. En la iglesia, los jemeres, se atrincheraron y lucharon para defender su posición, hasta que fueron derrotados. Aún perduran las huellas de la batalla, con numerosos agujeros de bala en la fachada en incluso en el interior, por cierto, completamente vacío.

 

Kampot

 

Antiguo casino

Actualmente se están realizando obras para su reconstrucción por lo que no está permitido el acceso al interior. No obstante, desde fuera, se puede apreciar lo que suponía este edificio en los años 20. Un hotel casino con 38 habitaciones que atraía a gente de todas partes, convirtiéndose en uno de los mejores hoteles de toda Asia.

Tras la guerra de Indochina, el Rey Sihaonuk volvió a abrir oficialmente el hotel de lujo con el casino después de un periodo de reconstrucción. Pero una vez más, durante la época del régimen Jemer Rojo, fue nuevamente abandonado hasta hoy en día.

En la actualidad, la parte alta de la montaña se está convirtiendo en un nuevo lugar de ocio a lo bestia. El gobierno camboyano está permitiendo el acceso a empresas chinas quienes han construido ya varios edificios, como un nuevo casino, zonas residenciales, además de la reconstrucción del antiguo casino. Un nuevo negocio que acabará con lo que queda de fauna en la montaña, y probablemente le restará encanto a la visita.

 

Kampot

 

Cascada Popokvil

La última parada de la mañana se trataba de la cascada Popokvil, una caída de dos niveles que por suerte pudimos ver en todo su esplendor gracias en parte a que aun nos encontrábamos al final de la temporada de lluvias en el país. Este espectacular salto, no es tan impresionante si lo visitas en época seca, ya que apenas habrá agua. Aún así, el lugar merece una visita.

Cuando llegamos, una gran cantidad de gente se asomaba desde los bordes para apreciar desde arriba la caída, pero el guía tenía un as guardado bajo la manga. Le seguimos por entre la selva durante unos metros para darnos de bruces con la cascada frente a nosotros, y con la gente que desde el otro lado flipaba con el lugar tan privilegiado al que habíamos llegado. Un mirador exclusivo solo para nosotros, desde donde apreciar el espectáculo que teníamos frente a nosotros.

 

Kampot

 


La mañana había sido muy entretenida recorriendo el Parque Nacional de Bokor, y aún nos quedaba otra actividad más. A las 17:00h nos citaron en un embarcadero junto al río para disfrutar del atardecer a bordo de un barco. La tarde acompañaba, y después de un día de caminata, nos merecíamos un momento de relax en la cubierta superior mientras disfrutábamos del atardecer y de una cervecita. Un gran momento para finalizar un gran día.

 

Kampot

Kampot

 

Kampot me sorprendió positivamente, y aunque probablemente no sea el pueblo más bonito de Camboya, sí es una opción diferente para salirse de las ciudades más turísticas como Siem Reap, Phnom Penh o Sihanoukville, principales destinos de los viajeros que visitan el país. Si viajas con tiempo suficiente, Kampot bien merece una visita, al igual que otras localidades del sur como Kep, de la que hablaremos más adelante.

¿Que te parece esta pequeña localidad del sur de Camboya? ¿Has conocido Kampot durante tu viaje por el país? Cuéntanos tu experiencia dejándonos tu comentario aquí abajo o bien en nuestra página de Facebook.

 

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