Loading

Nos vamos a vivir a Tailandia


Sí, como lo oyes, nos vamos a vivir a Tailandia, concretamente a Chiang Mai. Es posible que algunos de nuestros amigos y conocidos se estén enterando en este mismo momento. Sentimos que te enteres de esta manera, pero míralo por el lado bueno, tienes casa en Tailandia para tu próximo viaje. 😉

Estamos muy emocionados y teníamos muchas ganas de dar esta noticia, ya que ha sido un proceso bastante largo. Meses de preparativos, conversaciones y algún que otro dolor de cabeza, pero por fin podemos decir que comienza nuestra aventura.

Visados, vacunas, seguros, ya está todo preparado para que dentro de una semana empiece nuestro periplo asiático. Será el 23 de agosto, día en el que tristemente diremos adiós con una lagrimilla y una sonrisa de oreja a oreja.

 

Pero empecemos desde el principio, ¿Por qué hemos tomado esta decisión?.

Desde que visitamos el país hace casi dos años se nos removió algo dentro de nosotros que no habíamos sentido en ninguno de nuestros viajes. Conocimos costumbres y una cultura diferente, gente increíble que transmitía felicidad a pesar de no tener los recursos con los que contamos aquí, y por supuesto unos paisajes de una belleza incomparable. ¡Queríamos volver!.

Viajamos por buena parte del país y precisamente Chiang Mai, al norte, cerca de la frontera con Laos y Myanmar fue lo que terminó de convencernos de que Tailandia tenía algo especial (Diario 2 – Chiang Mai: Una muralla y un “cafe”). Sin la locura de Bangkok, pero igualmente con mucha vida por sus calles, con sus mercados o su entorno rural salpicado de parques nacionales. Sin duda, un buen sitio donde asentarse durante una larga temporada.

Llevábamos unos meses con esa idea metida en la cabeza, pero las circunstancias no eran las mejores. Finalmente, un tiempo después hemos visto la oportunidad de llevarlo a cabo y nos hemos puesto manos a la obra. Aun así, a día de hoy hemos tenido que renunciar a muchas cosas por lanzarnos a esta aventura.

Templo-Blanco

 

 

Las opiniones cuentan

Siempre que das esta clase de noticias te encuentras con reacciones de todo tipo, desde el que alucina con la decisión que acabas de tomar, al que trata de convencerte de que estás loco por dar un cambio tan radical en tu vida, hasta aquel a quien le inspiras para darle ese empujón que le faltaba para lanzarse también a realizar su sueño.

Pero de todas ellas nos quedamos con una. Que terminó de disipar cualquier duda que pudiéramos tener.

Dentro de unos años, cuando seáis mayores y veáis cerca el fin, os acordaréis de estas experiencias, y no os arrepentiréis de lo que habéis hecho, si no de lo que habéis dejado de hacer.

Aunque la frase más repetida ha sido: ¿No podíais haber buscado un sitio más lejos?. 🙂

Todas estas opiniones cuentan a la hora de llevar a cabo una decisión tan importante. Cada una hace que reacciones de diferente manera, que te motives más o que te asalten las dudas, pero debes tomar las riendas de la situación, respirar y pensar que es lo que realmente quieres hacer. Es normal tener dudas en una decisión así, pero cada una de ellas se van resolviendo según avanza el proceso y vas cumpliendo los pasos necesarios para dejar todo atado, simplemente debes organizarte. Una vez hecho esto, la motivación y las ganas aumentan según se acerca el momento.

Sin embargo, la decisión más difícil probablemente sea separarnos de nuestra familia y amigos, estar lejos de nuestros seres queridos seguramente sea duro en momentos en los que estemos allí. Al menos, aunque les cuesta entender nuestra decisión, nos apoyan y nos aconsejan en muchos aspectos.

Eso sí, ya nos han comunicado que debido a su miedo a volar, nuestros padres no irán a visitarnos. Menos mal que las tecnologías de hoy en día nos permiten seguir en contacto más fácilmente, Skype será nuestro nuevo mejor amigo.

 

¿Y qué vamos a hacer allí?

Buena pregunta, como he dicho antes, llevamos unos meses de preparativos en los que Sandra se ha visto inmersa en un proceso de selección para un puesto de trabajo en Chiang Mai. Después de varias entrevistas, la noticia de que tenían un puesto para ella nos produjo una mezcla de sentimientos: felicidad, miedo, emoción. Pero lo más difícil ya estaba hecho, la decisión estaba tomada.

Por mi parte, tendré tiempo de estudiar y mejorar mi inglés en una academia, y de esta manera conseguir también el visado de estudiante para poder estar allí todo el año, y además, podré seguir dando forma a Recomiendo el mundo, así que aprovecharé al máximo esta especie de año sabático para llenar del mejor contenido este blog.

No sabemos lo que nos vamos a encontrar allí, ya que no es lo mismo ir a visitar un país durante unos días que vivir como un habitante más. Puede que la magia que encontramos en cada viaje sea diferente cuando entras en una rutina o que la capacidad de sorprenderte cuando conoces algo nuevo desaparezca al de unos meses.

Pero de lo que estamos seguros es que vamos a disfrutar cada momento que tengamos en esta nueva etapa. Nos sumergiremos en la cultura, buscaremos rincones nuevos siempre que tengamos la ocasión y conoceremos gente de todos lados.

Y por supuesto, aprovecharemos para darte a conocer los mejores destinos y los trucos más útiles para sacar el máximo partido a tus viajes.

 

Os esperamos en Chiang Mai!!

1 Comment

  • Helena

    Hola Sandra, futura compi! 😉 Soy Helena, llevo en la empresa unos meses y en Tailandia casi un año. Yo os hubiera recomendado casaros rápidamente antes de venir para ahorraros un montón de historias de visados, seguros etc. Aunque también lo podéis hacer aquí 😉
    Buen viaje y hasta la semana que viene!

    16 agosto, 2016 at 11:37

Deja tu comentario